Ya estoy en casa: Varsovia y Wroclaw
He llegado hace unas horas, la verdad es que al llegar a España he notado esos más de 10 grados de temperatura. Me lo he pasado muy bien, he disfrutado muchísimo, he pasado mucho frío y como siempre, he andado kilómetros y kilómetros.
Bueno, os comento. Además de lo que comenté desde el ciber en Varsovia a toda velocidad, sin poder poner tildes, sin poder poner "eñes" y redactando de pena.
Pues eso, Varsovia se ha convertido en mi segunda ciudad, me encanta pasear por sus calles, no es que sea una ciudad impresionantemente bonita, pero para mí tiene un encanto especial. Me encuentro genial, seguro y a pesar del frío me parece una maravilla.
Además, es barato, puedes comer en prácticamente en cualquier restaurante sin que tu bolsillo se resienta mucho. Y como a mi me encantan los Kebabs y eso está lleno de Kebab pues yo encantado.
La piscina del hotel, el jacuzzi, el gym, simplemente espectacular.
Mi hotel:

Arriba las vistas desde mi habitación.
Debajo la Plaza del Ayuntamiento de la ciudad vieja, una preciosidad.

Dos días fantásticos si no llega a ser por el frío tan trementdo que hacía.
El viernes por la mañana me levanté temprano, a las 5 de la mañana, me fui al aeropuerto para coger el avión a Wroclaw, ciudad al suroeste de Polonia, cerca de la frontera con Rep. Checa y Alemania. Iba pensando el tipo de avión que me iba a encontrar, pero cual fue mi sorpresa cuando me encuentro un avión normal, un Boeing 737, con 3 asientos en cada lado, además me dieron de desayunar gratis (en casi ninguna compañía te dan nada gratis). Total, que en 45 minutos llego a Wroclaw, está todo nevado. Son las 8.25 de la mañana, cojo el autobús que te lleva al centro. A medida que me acerco a la ciudad parece que he retrocedido en el tiempo. Es una ciudad vieja, el nivel adquisitivo parece ser mucho más bajo que en Varsovia (la mayoría de los coches son viejos).
Llego a la estación y me dirijo a mi hotel, un 4 estrellas donde había estado el Principe Andrés de Inglaterra (el de la Fergie), el caso es que le debieron llevar engañado, pq de 4 estrellas más bien poco, al igual que la ciudad, el hotel tiene un aspecto anticuado, baño antiguo, habitación antigua, aunque al igual que en el Intercontinental de Varsovia tb tengo TVE Internacional, y tb hay piscina aunque no la probé. El personal es muy agradable, un tío de la recepción me intenta hablar siempre en español, aunque como no le entiendo muy bien prefiero que lo haga en el poco inglés que sabe.
A Wroclaw la llaman la Venecia Polaca o la Praga Poloca. Pero lo cierto es que Wroclaw es Wroclaw. El centro de la ciudad es preciosa y es cierto que la plaza principal tiene un aire a la de Praga (siendo la de esta última más bonita). Luego tiene otra zona llena de iglesias y zona con facultades. Un río, que pasa por muchas zonas de la ciudad y unos puentes muy chulos, pero de Venecia tiene bien poco. El caso es que es una ciudad bonita aunque muy por debajo de Cracovia y de Varsovia, aunque tiene su encanto. En verano debe estar mejor pq ahora hacía demasiado frío.
La plaza Ridek, en Wroclaw, muy del estilo Praga. La plaza es una maravilla, además de ser una de las más grandes e la Europa del Este.

Aquí poca gente habla inglés, algo que en parte me mola, eso de comprar bollos en panaderías sin entendernos un pijo, meterte en un restaurante y entre señas ser capaz de comer. Tiene su encanto.
Luego me fui más a las afueras y me quedé alucinado, las típicas casas de bloques del régimen socialista sin reformar. Buff, parecía que se caían a cachos. En Varsovia al estar reformadas parecen otra cosa, pero aquí daba cierta pena, aunque tb tienen su encanto. Si no llega a ser por los carteles de grandes compañías tipo Orange, Era (telefonía móvil), etc, y pq de vez en cuando vez algún coche nuevo, parece que estas en la Wroclaw de los 70. Las tiendas viejas, las casas, la gente, etc...
El barrio que os comentaba, da pena pero a la vez te llama mucho la atención. Todo medio derruido. Luego cuando lo reformen quedará chulo.

En el centro la cosa cambia, te encuentras centros comerciales con nuestro Zara (menudo imperio el de nuestro compatriota Amancio Ortega), H&M, etc..
Sobre las 4.15 ya es de noche, me vuelvo a dar una última vuelta, ceno y me voy al hotel. Estoy muy cansado después del madrugón, de andar tanto y del frío. A las 9 estoy en la cama y me quedo dormido viendo el coñazo de Los Morancos.
Hoy me he levantado, he desayunado en el hotel, pedazo de desayuno por cierto, me he ido al aeropuerto. Tenía que hacer escala en Shanoon (Irlanda) allí me he enterado de lo de Sadam Husein y hablando con mi hermano del atentado en la Terminal 4 (yo llegaba a la 1).
Bueno, pues veremos donde me voy en el próximo viajecito.




Vistas desde el tren cuando cruzaba el puente.


